Aglaonema (Aglaonema commutatum) – Plantas de interior

La Aglaonema (Aglaonema commutatum) es una planta herbácea perenne, originaria de regiones selváticas húmedas del sudoeste asiático (clima tropical), donde su crecimiento se desarrolla normalmente en exteriores. En zonas templadas y frías se la utiliza como planta de interior exclusivamente, destacándose por su fácil adaptación a los espacios cerrados y bajos requerimientos de luz. Cualidades que combinadas con el atractivo de sus hojas, la convierten en una planta ideal para sumar verde en casas, departamentos, espacios de trabajo, oficinas, etc.

Aglaonema: características y cuidados de la planta

Pertenece a la familia de las Araceae que agrupa, aproximadamente, 20 especies destacadas por sus exóticas hojas que las convierten en un elemento decorativo por sí mismas. De porte erguido, alcanza alturas de 20 a 50 cm cuando se las ubica en macetas.

Aglaonema commutatum

Mantenimiento de la Aglaonema

Se trata de una herbácea noble ya que su crecimiento es óptimo si respetamos algunas condiciones de su hábitat original.

Es delicada en cuanto a la temperatura del espacio interior en que la ubiquemos que, en lo posible, no debe ser inferior a 15° y a la luz, prefiere los espacios interiores luminosos, sin que los rayos del sol le den directamente ya que podría quemar sus hojas. Se adapta bien a lugares con poca iluminación.

No es exigente en cuanto al sustrato, siempre que la tierra no esté muy compactada. En lugar de tierra negra, conviene utilizar compost en la maceta, que facilita el drenaje y favorece que las raíces se desarrollen apropiadamente.

Por tratarse de una planta de climas húmedos, es agradecida si humectamos sus hojas con un rociador con agua a temperatura ambiente. En invierno, se las humecta solo si el ambiente está muy calefaccionado.

Debemos regarla 2 veces por semana en verano y 1 vez por semana en invierno. Para no causar daños por sobre riego, se recomienda esperar a que la tierra seque antes de volver a regar.

Cuidados de la Aglaonema:

  • Luz: Media sombra. No exponer al sol.
  • Riego: Moderado
  • Fertilizante: Si es necesario, se aplica durante primavera y verano. Nunca en invierno.
  • Plagas: Suele ser resistente al ataque de ácaros, hongos y pulgones.

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